martes, julio 01, 2008

Ciudadano XXI

¿Se siente por momentos como un mimo? ¿No le ha ocurrido que avanzando por la ciudad en un día cualquiera, siente que sólo nos falta la cara pintada de blanco? Quizá, esta sensación nos señalaría que tenemos más cosas en común con otros de lo que quisiéramos reconocer.
La humanidad está mostrando una cada vez mayor independencia en sus individuos. Estos son más proclives a construir una realidad a partir de sus experiencias elementales y en buscar respuestas por cuenta propia. Se aleja de aquellas que daría un líder, ya sea éste político o religioso; se da a la tarea de cuestionarse a sí mismo y también de cuestionar al medio social en el que éste se desenvuelve. Comienza a ser menos gregario y se acercaría a un individuo de perfil librepensador. Esta escisión empezaría a manifestarse con la falta de interés en procesos eleccionarios o en otras variedades de convocatorias civiles, por ejemplo. Un sistema que no tenga integrado este tipo de fenómeno, corre el riesgo cierto de experimentar debilitamiento en su cohesión, dando incluso lugar a levantamientos sociales poco afortunados, representados por un caudillo popular que tendría que ver con una cuestión de residuo mediático, más que con una imagen de estabilidad, contenido y propuesta. Sin embargo, los sistemas políticos actuales, en su gran mayoría, también han ido evolucionando junto con éste nuevo personaje social.
(En esta realidad se da un jueguito interesante con ribetes perverso entre “él” y “ellos”. “ellos” acusan a “él” de una carencia absoluta de “ellos” en su “él”; y por otro lado, “él” sospecha la manipulación del “ellos” por parte de un “él” encubierto ¿Entendió?)
En mí caso, encuentro riesgoso aventurar un pronóstico sobre el destino de éste nuevo individuo, no obstante, existen efectos que ya se hacen notar y no serían precisamente de mi agrado; éste dice relación con el debilitamiento de la imagen de familia. Si bien es cierto no creo que desaparezca en el tiempo, sí observo una tendencia a darle un carácter más utilitario y menos humanista. Cosas de éste nuevo siglo, lo mejor es pasar a servirse un café. ¡Ah! y sonría…

8 comentarios:

Cecilia Alameda dijo...

Cosas en común tenemos y creo que a veces se nos nota, pero que cada cual piense lo que quiera y elija su camino para vivir. El pensamiento individual no tiene por qué estar reñido con los afectos y la solidaridad. Ni con subirse a un monte de eremita.

Ferragus dijo...

Debiera ser como señalas, Cecilia. Pero algo en contrario pasa; existe un sentido de utilitarismo que se ha ido acentuando en el tiempo. En los jóvenes (no en su totalidad) se nota de manera brutal.

Gracias por tu punto de vista.

Anab dijo...

Lo de parecer mimos es ¿porqué se nos queda la cara blanca de según que sustos? Posiblemente.
Estimado Ferragus creo que la familia no se debilita, simplemente evoluciona, porque no le queda más remedio, todo hay que decirlo, familias como las de antes (con su padre, madre, hijos y espíritu santo), dan paso a nuevas construcciones que al fin y al cabo otorgan al individuo (conocido como persona), el apoyo y calor que necesita.
Creo que el individualismo, es parte esencial de las democracias en las que nos asentamos, y de aquellas en las que nos gustaría que todos se asentasen, el problema viene dado cuando van desapareciendo, por no otrogarsele demasiada importancia determinados valores que forman parte de lo que el individuo debe ser, y este queda reducido al final a una fina capa de apariencia y egoísmo con grandes posibilidades de fractura al más mínimo quebranto.
No son los que yo persigo, unos valores anticuados, sino eternos; la solidaridad, el afecto, el respeto (por todos), la igualdad... esos que deben rellenarnos a todos.
Eso sí, debemos huir de todos los fundamentalismos (políticos, religiosos...) como alma que lleva el diablo, o mejor aún enfrentarlos desde donde nos encontremos.
Besos gordotes

Ferragus dijo...

Contundente tu punto de vista, Anab; Y tienes mucha razón al mencionar la poca importancia que le otorgaríamos a la entrega de valores a esos “nuevos” individuos que a la larga serán los próximos ciudadanos. Me gustó la mención que haces a la palabra “respeto”, para mí gusto éste es más ciudadano que la “tolerancia”, ésta última da la impresión que está fundamentada en la ley del más fuerte.

Mí aprecio y un beso, Anab.

B&R dijo...

Que tema tan complejo Sr. Ferragus ( a propósito, ¿lo de Ferragus es por el gigante?). Al respecto, personalmente creo que el individualismo imperante, tiene como única justificación un hedonismo desprovisto de cualquier idea trascendente. Esto es, creo que efectivamente abundan las posturas individualistas, pero que no vienen justificadas por una especie de descubrimiento del "yo" trascendente al "nosotros" o al "ellos" o al "el-ella", sino a un deseo de convertirse a uno mismo como merecedor de todos los beneficios y, sobre todo, todos los placeres, que se verían reducidos si se comparten. En definitiva es una postura egoista. Y naturalmente eso tiene influencia en la estructura más básica de la sociedad: la familia. Y estoy convencido que si la familia (en la amplia variedad de formas y estilos de vida que se nos ofrece actualmente) se va a pique, todos iremos al cubo de la basura.
No sé si se entiende muy bien lo que digo, pero necesitaría muchas líneas para poder desarrollarlo.

Un abrazo.

Ferragus dijo...

Por cierto que es un tema complejo, estimado b&r Y esta complejidad invita sólo a exponer posibilidades, punto de vista. Un poco a “imaginar” sus inicios; a no pasarlo por alto como a un componente más del desarrollo. Esto tiene un impacto en la estructura social y debemos, al menos, mostrarnos alerta al fenómeno.
Comparto tu diagnostico (por reducido que lo creas; no lo creo así) cuando señalas una filosofía del hedonismo, presente en la gran mayoría de las personas ya sea de manera encubierta en algunos o manifiesta en otros.
La mención que realizas del “yo trascendente” resulta atractiva cuando la ponemos a prueba dentro de una estructura familiar, porque debiera ser ella, en definitiva, depositaria de nuestra civilidad futura.
El tema da para largo, es cierto; tampoco queremos dictar cátedra sobre algo. No obstante, es interesante pensar estas cosas cuando, por ejemplo, nos servimos un café.

Gracias por tu punto de vista, estimado b&r

PS
Lo de Ferragus, es en reconocimiento a Balzac.

La Palo-ma dijo...

Siempre en el alfa
siempre en el omega


del texto.


Beso en la mano.


(p+)

Ferragus dijo...

Nuevamente me extravío (no soy hábil) con us vuelos, querida Paloma.

Un beso.