jueves, agosto 13, 2009

Intermedio VI

Son varias las expresiones artísticas que de joven pudimos tener acceso; y, ya sea por que alguna de estas estaba incluida en un plan de educación, o por simple elección individual, nos acercamos a sus fundamentos a través de la curiosidad. En mí caso, probé con la escultura, la pintura, inclusive, el canto coral. Pero debo ser honesto con usted, distinguido lector: para mí decepción, aquellos intentos terminaron en fracasos.
En el caso del canto, llamó mí atención aquello de las voces, y lo hermoso que resultaba el sonido en su conjunto; me entretenía con los ensayos y posteriores presentaciones en el salón de actos, los que disfruté, hasta que la biología dijo otra cosa y cambió mí voz… Aún recuerdo las palabras de mí querida maestra de canto:”Estimado alumno, hasta acá ha llegado su participación en el coro del colegio”
Algo de celestial tiene la voz humana. Qué agradable es escuchar Carmen de Bizet y la aria El amor es un pájaro rebelde; o aquel lamento en Nabuco de Verdi con su Va pensiero; o quizá, la novena sinfonía de Beethoven, que en su parte final, eleva al infinito el poema de Schiller Oda a la alegría, por nombrar algunas. Intuyo que usted, tiene su favorita ¿cierto?
El video que les dejo, es una muestra de cómo la voz, se convierte en una herramienta al servicio de la belleza.


8 comentarios:

ANABEL dijo...

Me parece que tu profesora era un poco seca:¿estimado alumno? ¿es esa la forma adecuada para dirigirse a un chico que está cambiando la voz?. Creo que no. Esa formalidad artificiosa a buen seguro alejaba a los jóvenes del canto.
Para ser sincera a mi el bel canto, nunca me ha gustado demasiado, pero siempre he sentido devoción por Bach, desde que de pequeña estudié alguno de las piezas del albun de Ana Magdalena.
Besitos.

P.D. Recordé una... "Nessun dorma" de Turandot.

Ferragus dijo...

Descuida, Anabel; para nada fue como lo supones a partir del texto. Aún recuerdo su nombre: Gabriela; bonito ¿cierto? Fue en nosotros (todos alumnos varones) un apoyo y compañía invaluable. En aquella oportunidad, me dio a entender que estaba hablando con un joven más que con un niño.
Besos, salen desde estas tierras.

PD
Mientras te respondo, llueve sobre el valle.

Cecilia Alameda Sol dijo...

La voz como instrumento para hacer arte... ¿te imaginas un pueblo donde nadie cantara, nadie escuchara música? Yo no.

Ferragus dijo...

Tienes toda la razón, Cecilia: No logro imaginar a la humanidad sin el canto y la música como forma de expresión. Nietzsche (sí mal no recuerdo) no concebía la vida sin música. Tu visita alegra.

Un beso.

SBM dijo...

Estimado Ferragus, yo ni siquiera pude entrar. Y en aquella época me hubiese encartado porque el coro hacía muchas excursiones.

Ferragus dijo...

Lo siento por ti, SBM. Ahora que lo mencionas, el coro del colegio nunca nos llevo a lugar alguno…
Pero dime ¿era por el coro o aquellas excursiones, en tu caso? Ja,ja,ja… intuyo la respuesta.
Siempre resulta grato leerte, amigo. Gracias por tu visita. Un abrazo.

Natalie Sève dijo...

Querido Ferragus, comparto contigo las impresiones sobre el valor de la voz humana y estoy segura de que se trata de un instrumento mágico, del que se puede hacer una gran herramienta de sanación.

Te recomiendo escuchar la música de Hildegar Von Bingen, una mujer que hacía música gregoriana en el medioevo cantada por mujeres, además gran alquimista, herbolaria y santa..
Un gusto compartir tu blog, un gran abrazo!
Natalie.

Ferragus dijo...

Apreciada Natalie, cuánto alegra tu visita.
Quedo gratamente sorprendido con aquello de la voz como una herramienta de sanación ¿Será posible?
Le daré una buena mirada a tu propuesta del segundo párrafo; en especial, tratándose de música por la cual siento una natural inclinación, como lo es la medieval.

A las puertas del próximo equinoccio, te envío un beso desde tu tierra.